¿Sabes lo que es el marketing de afinidad?

La tendencia empresarial está en constante evolución. De la misma forma en que en los últimos años hemos visto la consolidación de la fidelización de clientes como forma de establecer relaciones duraderas y beneficiosas para ambas partes, podemos ahora hablar de una clara convergencia hacia un nuevo concepto. Un concepto de fidelidad más desarrollado, algo así como una fidelización 2.0. Estamos hablando del marketing de afinidad.

Sobre el papel, ambas propuestas vienen a ser lo mismo, pero el concepto de afinidad va un poco más allá. Ya no se trata de ofrecer al cliente aquello que desea, sino más bien hacerle ver que ambas partes comparten unos mismos deseos y que, fruto de esta relación de igualdad, es posible obtener interesantes beneficios. También podemos decir que la afinidad piensa en personas y, por contra, la fidelización solo piensa en clientes.

Podemos decir entonces que las reglas de afinidad entre marcas y consumidores han cambiado. Esa misma evolución ha llevado a marcas y empresas a adaptarse a las nuevas necesidades del consumidor como forma de lograr su supervivencia.

marketing de afinidad

Si estamos ante una nueva perspectiva, un nuevo concepto de fidelización, entonces: ¿por qué reglas o leyes se rigen ahora las relaciones cliente-marca? Podemos enumerar algunas pero, en cualquier caso, no existe un estándar en lo que a relaciones de afinidad cliente-marca se refiere. Con total seguridad existen más principios que afecten a estas relaciones, pero vamos a enumerar los siguientes:

  1. En primer lugar, y lo más importante, es encontrar y definir aquello que consigue captar la atención del cliente. Es un principio básico que viene a decir aquello de “dar al cliente lo que necesita”.
  2. Crear identidades y construir afinidades. Es decir, dar una idea o un concepto al cliente, algo de lo que se sientan orgullosos de formar parte.
  3. Definir estrategias de “engagement” que favorezcan la interacción y anime a los consumidores a compartir sus inquietudes, opiniones, deseos, etc.
  4. Localizar elementos en común entre consumidores. Identificar comunidades y llevar a cabo programas de interacción relacionados con su cultura y sus valores.
  5. Dar importancia y premiar las interacciones con los clientes. La marca tiene que demostrar que agradece a los consumidores su interés. La reciprocidad es un elemento indispensable en la construcción de relaciones.
  6. Permanecer fiel a los objetivos establecidos, pero a su vez, saber escuchar y adaptarse en función de los deseos y necesidades de los consumidores. 

Se aproximan nuevos tiempos para la fidelización de clientes. Se espera una clara evolución en las propuestas que plantea el llamado marketing de afinidad. La fidelización peca de ser unidireccional y personal, mientras que la afinidad supone acciones bidireccionales y grupales.

Estamos ante una clara convergencia hacia lo social y personal, hacia la creación de vínculos basados en intereses comunes.

Un nuevo marketing ha llegado, más humano y más cercano y, ante ello, las empresas están destinadas a afrontar un cambio significativo en su forma de entender las relaciones y los lazos creados con sus clientes.

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